Un alto
dos miradas.
Sonreí creyendo que eras sólo una persona más en la ciudad
Cuando volteé, tu mirada seguía ahí
el tiempo corría
y tú mirada estaba en mi
se clavaba en mis ojos
Y me gustaba.
¿Cuánto tiempo ha pasado?
Nos seguimos mirando
en un alto que no termina
Tus chinos rubios rodean tu cabeza como una aureola
Y tu larga nariz blanca
Te volteas
y ahora soy yo quien no quiere dejar de verte
El momento se puede terminar
y lo sabes
Te acercas un poco más
Te preguntas si es una ventana
Tú tampoco quieres dejar de verme.
Sales de ahí
bajas de ahí
caminas
y me sigues
fingimos no saber nada
llegamos al fin
y me detienes
Dices una palabra
Tu voz
Tu voz preguntando a dónde voy
Tu voz confesando que no has podido evitar seguirme
Hace frío
y nuestras palabras se vuelven vaho
que choca en nuestras bocas.
O entonces sin pensarlo dos veces, decides bajar
y vienes a mí
Siento tu respiración tenue en mi cara
Quiero que claves tu mirada en mí a unos cuantos centímetros. Lo pienso mientras lo haces.
Hey, han pasado treinta y cinco segundos; Tomemos un tren.
No hay comentarios:
Publicar un comentario